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La importancia de los altavoces inteligentes en el podcasting.

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Hace pocos días Tommy Ferraz lanzaba una edición de su podcast “Sobre Radio” en el que analizaba por qué no ve a los altavoces inteligentes como una herramienta con gran impacto sobre el futuro de la radio / audio online:

Como le contesté a través de Twitter, hay varios puntos en su exposición que en mi opinión son buenos para comenzar a abrir un debate (os recomiendo escuchar su razonamiento para tener claras ambas posiciones). Y qué mejor manera que escribir este post para desarrollarlos.

Idea 1: No se trata de los altavoces inteligentes, se trata de la voz.

Mirad, cuando hablo de mi interés por los altavoces inteligentes no me estoy refiriendo estrictamente al concepto de altavoz inteligente. Lo que realmente me interesa es la tecnología de los asistentes de voz (Alexa de Amazon, Google Assistant, Siri), esa idea que tenemos presente desde hace años en nuestros móviles y que apenas ha llegado a ser una anécdota graciosa en estos últimos años (Siri, ¿cuánto es cero entre cero?). Y lo que me apasiona verdaderamente es que, por fin, la voz consigue ser el motor de nuestra comunicación con la tecnología.

Desde el comienzo de Internet, el audio ha quedado en el ultimísimo plano de los canales de comunicación. Todo comenzó con el texto, poco a poco las imágenes fueron ganando terreno, y el vídeo se ha convertido en el rey a medida que las conexiones a la Red han ido mejorando. ¿Y el audio? ¿Y el sonido? ¿Dónde queda nuestra oportunidad?

Y ha resultado ser que el audio es la expresión de la plena integración del mundo virtual en la vida real. Que ya no tenemos que utilizar un ratón, un touchpad o una pantalla táctil para dar órdenes. Que ni siquiera tenemos que usar físicamente un dispositivo. Hubo experimentos para acciones puntuales con mayor o menor fortuna (me vienen a la cabeza el mando de Wii y el Kinect de Xbox) para conseguir que nuestros gestos sirvieran para iniciar acciones. Pero hoy por hoy, ¿qué hay más natural que simplemente decir lo que quiero que ocurra?

Idea 2: Es una mirada al futuro.

¿Recuerdas las reacciones de la gente cuando empezamos a saber que el futuro pasaba por tener un teléfono móvil en cada uno de nuestros bolsillos? ¿O cuando nos dijeron que esos móviles iban a tener cámara, Internet… y a ser “inteligentes”? ¿Acaso toda la gente que te rodeaba entendió la idea a la primera? ¿Cuántos de ellos dijeron que todo eso era una tontería… Y hoy en día utilizan el móvil en su día a día como hacemos la mayoría?

Cuando le cuento a la gente lo que es y hacer un altavoz inteligente hoy por hoy, no puedo decirles prácticamente nada que no puedan hacer ya con otros dispositivos (principalmente con el smartphone). Pero a su vez, tampoco podías decir nada que no pudieras hacer con un móvil en su momento (recuerda que las calles estaban llenas de cabinas telefónicas y una llamada móvil costaba poco menos que un riñón). Las cámaras de los móviles eran una broma al lado de las cámaras de aficionado de carrete o digitales, dos conceptos prácticamente muertos hoy en día.

Google, hace no tanto tiempo, sólo servía para buscar páginas web.

No se trata de lo que se puede hacer ahora. Se trata de lo que podremos imaginar para el futuro. Cuando leo noticias sobre podcasts interactivos como The Inspection Chamber de la BBC para Alexa y Google Home, me pregunto si el futuro de la radio no será, precisamente, interactivo. Cuando me llega que TuneIn ha lanzado un servicio de retransmisiones deportivas en directo y por suscripción (es decir, de pago) para Alexa, me pregunto si el futuro de la radio no será, precisamente, de pago.

¡Radio interactiva a tiempo real con voz! ¡Radio de pago! ¿Esto no se podía hacer con los smartphones? Pues sí, se podía. Pero no ha ocurrido a primer nivel hasta que los altavoces inteligentes han empezado a desembarcar en las casas.

Idea 3: Todo está conectado.

En el momento de escribir estas líneas, acabo de recibir mi primer smartwatch. ¿Para qué me sirve? Todavía no lo sé muy bien. ¿Podré hacer algo con él que no pudiera hacer anteriormente con mi móvil, mi ordenador fijo, mi portátil, mi TV, mi Chromecast, mi altavoz bluetooth o mi Google Home? Pues seguramente no. Pero fíjate, ya viene con Google Assistant. No tengo ni que sacar el móvil para llamar o mirar dónde está la próxima dirección a la que tengo que ir.

Llevan años hablándonos del “Internet de las cosas”. De que todo estará conectado. Nuestro ordenador, nuestro móvil, nuestros relojes, nuestros televisores, nuestros electrodomésticos… Y no se tratará tanto de que puedas hacer cosas nuevas, que también llegará. Sino de que la tecnología se adapte a los usos y costumbres de cada persona para hacerse más útil y flexible ante los gustos de cada uno.

Y con ello llegarán las nuevas formas de consumir contenidos… Y de crearlos. De que dentro de 10 años, el podcast que yo edite tenga un desarrollo diferente en función de la situación o el dispositivo en que se consuma. De que, si me apetece, en mitad del contenido pueda, ¿por qué no?, complementarlo con una imagen o un vídeo, si es conveniente. Y que tú lo veas, lo escuches, lo entiendas, de forma natural.

Se trata de que, dentro de 10 años, le pidas a tu frigorífico que te diga una receta que no sabes hacer, y que te la vaya contando paso a paso a medida que tú le pidas que continúe. Que te lo diga, en audio, y que te lo muestre, en la tele pequeña de la cocina. Y que si tienes una duda, puedas enviarla directamente como nota de voz a alguien que te pueda dar una respuesta. Por ejemplo. No hay ningún “altavoz inteligente” en todo esto que estoy contando. Pero sí un asistente de voz. Y el audio como vehículo principal de comunicación.

Idea 4: Todo cambia.

Y sí, como decía Tommy Ferraz en su reflexión, es difícil imaginar este escenario en un mundo donde los jóvenes tienen al smartphone como centro de su vida y ocio. El teléfono móvil, hoy por hoy, es el rey. Y lo será durante bastante tiempo, no lo dudo. Todavía queda mucho camino que recorrer en ese sentido. Pero todo cambia. Hace 10 años lo eran los ordenadores. Y 10 años antes, la televisión. Y antes, incluso, lo fue la radio.

En los Radiodays Europe comentaron que en Estados Unidos el smart speaker está empezando a ser el dispositivo en torno al cual se reúne la familia (padres e hijos) para jugar y consumir contenidos. Tanto, que Amazon acaba de lanzar su Echo Dot Kids, un dispositivo pensado para los más pequeños de la casa. Si los mayores comienzan a adoptar esta costumbre en su vida habitual, ¡cómo no lo harán los niños que ya crecen habituados a ello!

Tommy expresaba dudas en cuanto al trasvase de esta práctica al llegar a la adolescencia. Entiendo que es por aquello de la privacidad, y poder hacer yo en mi intimidad lo que no quiero hacer con mis padres. Perfecto. Para eso se inventaron los auriculares. Preocupémonos de darle al chaval adolescente un contenido que realmente le interese.

Los cambios tecnológicos son, cada día, más rápidos. Tanto que en ocasiones me cuesta mucho llegar a digerir toda la información que me llega sobre estos asuntos. A veces hay que parar a reflexionar, imaginar y, por supuesto… Hay que parar a desconectar.

Y es precisamente ese paso atrás, esa desconexión del mundo tecnológico actual, la que nos permitirá ver con claridad el desarrollo que hemos vivido durante los últimos años y comenzar a imaginar, a adelantar, lo que puede venir en el futuro.

Las ventas de smart speakers en Estados Unidos han crecido un 50% entre enero y abril de 2018. Sus ventas allí están creciendo más rápido que las de los teléfonos móviles. Ya están presentes en un 20% de los hogares americanos que cuentan con WiFi. Un 66% de los usuarios de altavoces inteligentes ya afirman que utilizan menos el móvil desde que cuentan con un smart speaker. Son, de hecho, el aparato tecnológico con una penetración más rápida teniendo en cuenta el tiempo de existencia de este gadget. Más veloz, incluso, que la de los propios teléfonos móviles.

Y sin embargo eso no es lo importante. El cambio verdaderamente radical es que apenas son el punto de entrada hacia las casas conectadas. Que están siendo el campo de pruebas para que los asistentes de voz estén verdaderamente presentes en nuestras vidas. Y que si quisieras terminar de leer este post pasando a escuchar la canción, el programa, el vídeo o el podcast que te apetezca ahora, tan solo tengas que decirlo en voz alta. Nada más que eso.


Este post es, en realidad, un contenido que he distribuido a través de mi newsletter quincenal Cuaderno de Podcasting, que se alterna cada semana con el metapodcast que publico en SpainMedia Radio. ¡Puedes suscribirte a ambas ya!

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