Charlas sobre podcasting

María Jesús Espinosa de los Monteros: “Las marcas empiezan a estar convencidas del poder del podcast”.

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No sé si decir que fue una sorpresa, pero sí puedo decir que cogió a más de uno por sorpresa. Hace un año nacía Podium Podcast, la plataforma de podcasting del Grupo PRISA. Como digo, a más de uno le cogía por sorpresa, porque nadie se esperaba, o mucha gente no se esperaba este movimiento por parte de este grupo de comunicación. Y porque, la verdad, es que el movimiento sonaba interesante, sorprendente y rompedor. Al frente del mismo ya estaba colocada su Jefa de Proyecto, María Jesús Espinosa de los Monteros.

Un año, María Jesús (ya sabes que el tiempo es relativo), puede pasar muy rápido o muy lento. ¿Cómo ha pasado para ti, para vosotros, este primer año?

Pues ha pasado, por un lado, de una forma vertiginosa, porque cuando nos hemos puesto a hacer un recuento de todo lo que hemos hecho han sido muchas cosas. Pero a la vez también teníamos la sensación de que hacía mucho más de un año. Una sensación ciertamente ambivalente. Por un lado ha pasado muy rápido. Por otro lado, han sido tantas las cosas que hemos hecho que nos parece que sea más de un año.

Tú tienes una larga trayectoria en el mundo de la radio, también de la radio online, de hecho tienes un Premio Ondas. Cuando te proponen, antes del nacimiento de Podium, ponerte al frente de esta llámalo “aventura”, llámalo “bendita locura”, ¿qué se te pasa por la cabeza? ¿Te imaginabas todo lo que ha venido hasta ahora?

Yo, con el resto de compañeros que formábamos El Extrarradio, que fue esa aventura anterior de radio online que inicié, que fue un momento muy, muy especial cuando nos dieron ese Premio Ondas, también porque veníamos de un mal momento. De la crisis del periodismo, dentro de la radio más tradicional. Luego estuve como un par de años con El Extrarradio, y luego una serie de colaboraciones en prensa cultural. Y fue en ese impasse cuando surgió la posibilidad de dirigir esto. Y cuando me llamaron, por un lado, como amante de la radio y del podcast, dije “qué iniciativa tan chula, ya era hora de que se hiciera algo así”. De alguna forma más profesionalizada, dar el peso que merece y la densidad que merece al fenómeno del podcasting. Por otro lado, un cierto vértigo, reto, oportunidad, y muchas sensaciones que al final, un año después, han sido estupendas.

¿Cuánto tiempo os llevó preparar Podium Podcast, antes de la presentación de la que se cumple un año?

Desde el momento en el que se piensa que un proyecto como Podium es clave dentro de la transformación digital de PRISA Radio, hasta ese 8 de junio de 2016 en el que es la puesta de largo, pues pasa mucho tiempo. Probablemente más de un año o año y medio. Yo me incorporo no desde el principio de todo, sino probablemente cuatro o cinco meses antes de ese nacimiento. En el que más o menos estaba definida la línea de lo que quería ser por parte del Director General de PRISA Radio, Vicente Jiménez. También por Antonio Hernández-Rodicio, director de la Cadena SER, pero alma máter también de Podium.

Entonces, cuando yo me incorporo es un poco ya ponernos manos a la obra y hacer que todo esto que sonaba tan bien, y nunca mejor dicho, de alguna forma bajarlo y convertirlo en una realidad. Yo, con el resto de personas que formamos Podium Podcast.

Hablabas antes del vértigo, aparte de la ilusión, que da ponerse al frente de un proyecto como este. De un proyecto de nada más y nada menos que el Grupo PRISA. Y además a ti te encargan, aunque estaban definidas las líneas, un lienzo blanco enorme. Donde, además, no hay nada escrito en absoluto en cuanto a qué se puede hacer, qué esperan de vosotros, como digo tampoco lo esperaba mucha gente este proyecto. Cuando empezáis a dibujar en ese lienzo, ¿salen los mismos trazos que tenemos hoy en Podium Podcast? Es decir, ¿las ideas que teníais entonces son las que hoy se corresponden con lo ya hecho?

Son las mismas, y algunas incluso que no estaban y que han salido y que han sido un auténtico éxito. Cuando yo llego, la idea está bastante madura, que es la creación de una red global de podcast con el idioma español como eje vertebrador. En el que, de alguna forma, estén alineadas todas las emisoras del Grupo PRISA, no sólo España. También Argentina, Colombia, México y Chile. Un salto que, aunque todavía no ha sido totalmente definitivo, se producirá en los próximos meses.

Sí que sabíamos, por ejemplo, que iba a tener esas cuatro grandes líneas que ahora definen Podium. Que es: periodismo, ficción, entretenimiento y esa parte que nosotros llamamos “Esenciales” que es la recuperación de joyas de la fonoteca, no sólo de España sino de Latinoamérica. Poder sacarlas a la luz, porque estaban de alguna forma ahí ocultas. Y con el trabajo extraordinario de la gente de Documentación, de Ángeles Afuera principalmente. Y esa era la idea.

Cuando yo llego se trata de ir conformando los podcasts que van a pertenecer a cada una de esas líneas, y por supuesto, ponernos a hacer el equipo, a producir esos podcasts, a postproducir esos podcasts, y lo que es el trabajo más del día a día que es poder llevarlos a cabo. Definir qué queremos que sea Podium. Sabemos que debe ser una red de contenidos sonoros a la carta, que se adapte a las necesidades, a los gustos y a los intereses de cada oyente. Productos que, a diferencia de la Cadena SER, están pensados exclusivamente para Internet, y sobre todo que tengan nuevas narrativas sonoras. Que cuiden el sonido y que apuesten por la calidad. Yo creo que la universalidad, la globalidad y la calidad son las tres grandes fortalezas que tiene Podium.

Y además os enfrentáis desde ese momento a otro reto, que lo habéis ido repitiendo varias veces a lo largo de vuestra historia. Lo dijisteis en la presentación, recuerdo que fue uno de los ejes del documental que preparasteis en Navidades, “El Año de Podium“, y ahora que se cumple el primer año de Podium habéis publicado un tweet que precisamente lo menciona. Que es el hecho de dar a conocer tanto el formato, como las posibilidades, como la misma palabra “podcast”.

Teníais un trabajo, o tenéis un trabajo, o tenemos un trabajo francamente complicado de cara al gran público. Sobre todo siendo el Grupo PRISA, que siempre va a aspirar a grandes audiencias.

Sí, lo tenemos. Desde tu proyecto y otros muchos compañeros, que desde hace mucho tiempo llevan haciendo podcasts, desde hace mucho tiempo. Ni mucho menos somos los primeros, y eso quiero dejarlo bien claro. Que son muchos los compañeros y la gente que ha estado trabajando desde el principio, y apostando por el movimiento podcasting. Sí que es verdad que, de alguna forma, Podium Podcast es la iniciativa, desde una gran empresa de comunicación, que apuesta por una cierta profesionalización de este formato.

¿Por qué el podcast? Porque el consumo de información y entretenimiento está cambiando. Internet es, sin duda, el nuevo paradigma. Y era necesario adaptarse a estos nuevos oyentes. Podium, en ese sentido, era una experiencia casi 360º a través de contenidos de mayor calidad, y adaptados a estos nuevos modelos de consumo. Por supuesto que teníamos siempre el referente de Estados Unidos, en el que los datos son aplastantes. Cada año, desde el 2013 hasta la actualidad, el oyente de podcast en Estados Unidos ha crecido casi un 75%. Es cierto que en España, o en el podcast en español, esa eclosión absoluta todavía no se ha producido. Pero de alguna forma nosotros sí que queremos estar ahí. Ser un agente importante, por lo menos. Apostando y aportando nuestras ideas para cuando esa eclosión finalmente se produzca. Que yo creo que se va a producir sin duda.

ienes razón en que una parte muy importante de este primer año ha sido lo que a mí me gusta llamar “la evangelización del podcast”. A mucha gente, incluso, le cuesta decir esa palabra. Nosotros, cuando nació Podium, bajamos aquí, a la Gran Vía, a hacer una encuesta. Creo que todavía está el vídeo. Para preguntarle a la gente si sabía lo que era un podcast.

Y os contestaron de todo, incluso cosas que no tienen nada que ver.

Sí, nos contestaron si era vodka. Respuestas había de todo tipo. Tenemos la idea, no sé si la haremos, porque tenemos muchas cosas que escucharéis pronto y estamos trabajando en ellas. Pero tenemos la idea de volver a hacer esa misma encuesta un año después para ver, por lo menos, si las cosas han cambiado. Pero sí que es verdad que existe todavía una cierta labor de evangelización del podcast. De decir, “mira, el podcast es esto. No necesariamente tiene que ser el empaquetado de un programa que se emite en la radio analógica. Existen podcasts nativos digitales. Es tan fácil como tener un teléfono móvil. No necesitas tener un máster en nada para poder descargarte un podcast”. Y en ese sentido sí que está siendo muy interesante también esa labor de ir explicando lo que es el podcast. Y todo lo que nos permite.

Me ha llamado la atención que recuerdes que Podium Podcast no es la primera plataforma, o la primera productora, que hace podcasts en España. Esto es evidente. Ya había alguna productora anterior a Podium Podcast. Evidentemente existe una comunidad podcaster muy grande en nuestro país desde hace muchos años. Pero, en este sentido, te tengo que preguntar, María Jesús, por vuestro aterrizaje en esa comunidad. Yo lo he hablado abiertamente en Twitter, en redes sociales, que quizá no llegó de la mejor manera. Recuerdo el artículo que se publicó en El País pocas semanas antes de vuestro nacimiento, con aquel famoso título “Del podcast no vive nadie“. Abro paréntesis y añado: “En España”. Si pudierais volver a aterrizar ahora en 2017, ¿lo haríais de otra manera? ¿Cómo encajasteis en aquel momento todo aquello?

Yo no creo que aterrizáramos de una mala manera. Creo que aterrizáramos cuando aterrizáramos y de la manera en que lo hicierámos, a cierto sector de esa comunidad podcaster que has dicho tú, no le iba a gustar. Pero no pasa nada. Yo eso lo he hablado muchísimo, y he estado en las Jornadas de Podcasting del año pasado, estaré en las del año que viene en Alicante. Tengo muchos amigos podcasters como Sunne, María Santonja, C.J. Navas y mucha otra gente. Yo sé que hay un cierto que sector que le tiene un cierto temor, o viene a decir “bueno, estos que vienen ahora a decirnos lo que es el podcasting cuando llevamos no sé cuánto tiempo haciéndolo”. Yo eso lo entiendo, lo asumo, lo respeto.

Pero sí que tengo que decir que nosotros simplemente venimos a aportar nuestro grano de arena. Que es probable que por una cierta infraestructura, y una cierta complicidad con actores, con productores, con gente que yo creo que tiene mucho que decir… Y que hemos de alguna forma convencido para que se pase a este mundo del podcasting. Para que pongan su talento por primera vez al servicio de una historia sonora. Y decirles que el sonido tiene mucho, mucho que decir. Que puede trascender, igual que una gran serie de televisión, o una gran película, que se vengan a este lado. Puede ser que a algunos les provoque un cierto recelo, no lo sé. Sé que es así, porque me lo han dicho.

Pero yo creo que eso, naciéramos cuando naciéramos, y de la forma que fuera, iba a estar ahí. Porque es de alguna forma ese gran salto. De pasar del podcasting como un movimiento puramente amateur, que cada uno hace en su casa con la mejor de las intenciones, y algunos de ellos de extraordinaria calidad, a una cierta profesionalización del podcast. Y con la intención absolutamente legítima de convertir el podcast en un modelo de negocio, como pasa en Estados Unidos. Entonces, ocurriera lo que ocurriera, yo creo que casi de la forma que lo hiciéramos, yo creo que nos iban a dar por un lado. Pero eso forma parte de todo esto y no pasa absolutamente nada. Yo espero que, un año después, algunos de ellos alguna cosa, no digo todas, pero alguna de Podium les guste. Y si no, pues no pasa nada.

Porque hay una enorme oferta en el mundo del podcast, de la radio, y del entretenimiento. Por ahí no hay ningún problema.

Yo no pude estar en las JPod16 por motivos profesionales, no pude desplazarme ese fin de semana. Espero poder estar en las de 2017. Nos veremos allí, María Jesús, y espero que este ambiente del que hablas, y que ya me contaron también que existía, se haya diluido. Porque, efectivamente, yo creo que tanto el podcasting “amateur” y el podcasting “profesional”, en el fondo cada uno tiene sus aspiraciones, son todas muy legítimas, pero sí que entre todos conviene tirar del carro y difundir.

Y además yo creo que son absolutamente complementarios. Yo tengo mi parte profesional de ser la directora de Podium. Pero también yo puedo escuchar, y escucho, podcasts que podemos llamar “independientes”, a otros que no lo son. Y yo creo que todo es absolutamente compatible. Si a ti te gusta que te cuenten historias, te va a gustar que te las cuenten desde diferentes maneras. Entonces, no se trata de ni, por un lado, como me han preguntado muchas veces, de que el podcast va a sustituir a la radio. Eso no tiene ningún sentido, no la va a sustituir. Porque tienen fines, estrategias, modos de producción y comercialización totalmente distintos…

Sí, y aparte porque alguien en la Cadena SER te miraría mal, María Jesús… (Risas)

¡Sí, claro, fíjate! Esto es, como a nosotros nos gusta decir, el nuevo hermano de la radio. Una cierta evolución. Es algo más, que está ahí, y que es perfectamente compatible con la radio. Y tampoco esa profesionalización, en el caso de Podium, o de otras iniciativas que existen o que puedan surgir, van a desintegrar esa comunidad podcaster absolutamente sólida y con muchas cosas que contar.

Lo que sí que es innegable, filosofías del podcasting aparte, es que Podium durante este año ha hecho cosas muy interesantes. Y también ha aportado avances en el podcasting español. Lo primero: A mí lo que me llama la atención en todos vuestros podcasts es la calidad del sonido. Es más, alguna vez he dicho “da la sensación de que la gente de Podium pone primero el sonido y luego ya veremos qué hacemos con el contenido“. Evidentemente estoy exagerando.

Pero en los tiempos que corren, en este 2017, en esta crisis del periodismo que parece que nunca termina, ¿cómo conseguís o cómo os atrevéis a defender esa calidad brutal del sonido por encima de todo? Porque hoy en día las cosas se hacen deprisa y corriendo.

Es que yo creo que hacer las cosas bien cuesta el mismo tiempo que hacer las cosas mal. Esa es una premisa que yo tengo. Hacer las cosas bien desde el principio no cuesta tanto como se cree. Desde el principio de todo sabíamos que cualquier podcast que formara parte del catálogo de Podium, la primera premisa que tenía que tener era una calidad absoluta. Porque de alguna forma es lo que a nosotros nos puede diferenciar de otra serie de contenidos.

En este sentido, el trabajo técnico de diseño de sonido, también de estrategia sonora, de semántica sonora… Todo lo que tiene que ver con esa concepción del sonido para nosotros es fundamental. Para mí, y quizá es uno de los problemas que yo puedo encontrar en algunos podcasts como hemos llamado, con todos los respetos, “amateurs” es que incumplen una de las leyes básicas de la comunicación. Y es que algo se tiene que escuchar bien. No sólo bien: Se tiene que escuchar muy bien. Y a veces me gusta poner el ejemplo de como si nosotros empezáramos a leer el periódico con las letras borrosas o con tachones. Nos parecería que eso es algo totalmente ilegible. Pues del mismo modo tiene que suceder con el sonido. Yo no puedo estar haciendo un podcast y estar escuchando que se vaya cortando o cosas similares.

Lo segundo que me llama la atención de este año de Podium Podcast, María Jesús, son los diferentes géneros de contenido que tratáis. El primero, uno de los que más me ha gustado a mí particularmente, son los podcasts de investigación. Cito dos especialmente. “V: Las Cloacas del Estado” y “Le Llamaban Padre”. Tanto por la estructura con la que lo fuisteis publicando como por los propios temas en sí y la calidad del producto final. ¿Detrás de todo esto está la “serialización”, y lo digo con doble motivo esta palabra, de las investigaciones periodísticas? ¿Sigue estando “Serial” en la referencia de todos los que intentan hacer un podcast profesional?

Yo creo que quien te diga que no, miente. Es el gran éxito y el que nos ha demostrado que en este mundo del podcasting todo es posible. Una vez dicho esto, en este caso de estas dos series en concreto, no teníamos en mente directamente Serial. Pero sí que es verdad que, de alguna forma, lo que consiguen estas dos series y alguna otra que saldrá más adelante, es, lo que también es Serial. Una vuelta a los orígenes del periodismo. En los orígenes del periodismo había tiempo para investigar ciertas historias. Eso lo cuenta muy bien también la película de Spotlight. Había tiempo para seguir una historia, investigarla, analizarla, dedicar recursos para ello.

Eso es un lujo hoy en día, perdona que te lo diga. Y vuelvo a lo mismo que en lo del sonido.

¡Claro! Es un lujo pero que de alguna forma, en algún formato, en este caso es donde puede estar la innovación, contarlo en un formato de sonido. De podcast y serializado. Pero yo creo que es posible. Entonces, ¿Serial está? Sí, porque Serial al final es eso. Es una serie de investigación sobre un hecho criminal en concreto. Y los casos de “V: Las Cloacas del Estado” y “Le Llamaban Padre“, los dos con su personalidad yo creo que totalmente distinta, con dos historias totalmente distintas, y con innovaciones de narrativa radiofónica, de semántica radiofónica, totalmente distintas también, han aportado ese granito al mundo del periodismo que investigación. Que es cierto que por condiciones de precariedad del sector periodístico no había gozado en los últimos tiempos de los recursos que se necesitaba.

En el caso de “Le Llamaban Padre” es la adaptación de un libro homónimo de Carles Porta, que fue publicado en Ediciones Península, “Le Llamaban Padre”. Y ahí pensamos en esa, como se llama ahora, narrativa transmedia. Por qué no convertir esto, esto que tiene un aire eminentemente de investigación, de thriller, de esto que ahora está tan de moda. Acaba de estrenar Netflix “The Keepers”, pero también “The Jinx” en HBO, “Making a Murderer”… Todos estos documentales seriados que siguen un determinado caso. ¿Por qué no crear algo así? Y “V: Las Cloacas del Estado” que, de alguna forma surge de una conversación con Toni Garrido, de Animal Maker, también con Álvaro de Cózar. “Oye, nosotros tenemos esta historia y no queremos ni sacarla en prensa ni queremos que sea un libro. Nosotros queremos contar esto a través del sonido”.

Están locos, perdóname que te lo diga. Lo digo irónicamente, claro.

Sí, en su momento probablemente lo estaban. Pero a nosotros nos pareció la locura más idónea. Porque era justo el momento en el que nosotros llevábamos ya unos cuantos meses y encajaba perfectamente en esa línea de periodismo que nosotros queremos ahondar y queremos profundizar. Y que es verdad que a lo mejor da un cierto prestigio, el hecho de seguir ciertas historias y hacerlo de esa manera. Entonces yo, personalmente, que tengo un alma muy muy periodística también, son dos de los shows de Podium que más me gustan. Y también, a nivel de cifras, son dos de los más escuchados.

Has mencionado antes que también estáis explotando, y tenéis un filón, todo el archivo histórico de la Cadena SER. Hay otra serie de podcasts que los voy a meter, digamos, en un cajón de sastre. Pero sí que hay otra línea muy clara que son las audioseries. Hablo de “El Gran Apagón“, o hablo recientemente de “Bienvenido a la Vida Peligrosa“. Que, por cierto, revisando la presentación de Podium Podcast, en aquel momento tenía otro título. No sé si la gente se acuerda. Que era “Mi Narco Favorito”.

Las audioseries, o las series en la radio, no es nada nuevo, esto es algo muy antiguo. Se hacían las series en la radio desde que nuestros padres eran niños. Sin embargo, ahora en 2017, parece que vuelven a estar de moda. ¿Esto del podcast no se tratá en el fondo, como decías tú antes, redescubrir que si las cosas que se han hecho toda la vida se hacen bien, pueden seguir teniendo vigencia?

Sí, de hecho yo hace poco he dado un par de charlas en un TEDx y en un adLIB! aquí en Madrid, que iba justamente en esa línea. Que el podcast no es otra cosa que volver a los orígenes de la radio. Hay una película de Woody Allen que es “Días de Radio”. Y es ese niño que es Joe, el niño judío, que es un trasunto del propio Woody Allen. Que vive fascinado con las aventuras de El Vengador Enmascarado, El Llanero Solitario. Y es un auténtico enganchado del mundo de la radio. Y así eran los oyentes en aquella época en la que no había televisión y el centro del hogar lo ocupaba un transistor. Una radio. Eran lo que llamamos “seres escuchantes”.

Y muchas veces digo que si en el siglo XIX fue la literatura ese formato en el que se contaban historias, lo que ahora llaman el storytelling, en el siglo XX fue el cine y en el siglo XXI son las series de televisión y también los videojuegos, ¿por qué no pensar que el podcast, las audioseries o las series de ficción sonora pueden serlo también? Pero es verdad que hay una vuelta a los orígenes absoluta.

Algunas de las series que hemos sacado en “Esenciales”, en esa recuperación de fonoteca, esencialmente “Historias de Medianoche“, que era algo que hacía Chicho Ibáñez Serrador en los años 80 en la Cadena SER, ha sido uno de los tres podcasts más escuchados, que ya han pasado el millón de escuchas. Y mucha gente me decía “oye, ¿y esto cuando lo grabáis?” Y yo decía “no, no, esto se grabó hace treinta años”. Pero es de una modernidad absoluta. También es nuestro homenaje a Chicho Ibáñez Serrador.

Que es verdad, por supuesto, que aquí no hemos inventado nada. Que hay cosas que se hacían extraordinariamente bien hace mucho tiempo. Como por ejemplo los “Teatros del Aire“, con esos cuadros de actores de Radio Madrid y Radio Barcelona que interpretaban teatros, obras clásicas. Lo que nosotros intentamos, de alguna forma, es recuperar esa esencia para lograr lo mismo que hacían aquellas series. Que no es otra cosa que el engagement, el enganche del oyente. Pero, eso sí, con unas narrativas absolutamente actuales.

Un millón de descargas. Algunos de vuestros podcasts, lo acabas de decir tú, lo habéis recordado en el post en el que celebráis en el primer año. Mira, por ejemplo, yo colaboro en La Escóbula de la Brújula, que acaba de pasar de diez millones de descargas en iVoox. Evidentemente, en el mundo del podcast en España, empieza a haber algunos números, algunas cifras, que yo particularmente considero que empiezan a ser importantes y susceptibles de, la madre de todas las preguntas del podcast, ser rentabilizadas.

En este mismo post, vosotros habéis dado las gracias a algunas marcas. Voy a mencionarlas: Seguros Santalucía, El Corte Inglés, Yoigo, Ford Motorcraft, Correos, Iberia y San Miguel 0.0, por apoyar vuestros podcasts y patrocinarlos. ¿Os sigue costando esto? ¿Sigue costando ir a la gente que maneja el dinero, a venderles lo que es un podcast y lo que pueden hacer con él?

Pues te voy a decir que en este año la evolución ha sido absoluta. Y ahí sí que lo hemos notado muchísimo, desde cuando empezamos a estos últimos dos, tres meses. Las marcas empiezan a estar absolutamente convencidas del poder del podcast.

Me estás dando la vida, María Jesús. Eres la primera que me dice esto.

Sí, yo leo muchas veces tu blog y veo que los mensajes son un poco agoreros en muchos sentidos. Y puedo entender que algunas experiencias sean negativas. Pero, en nuestro caso, y además con una serie de contenidos que se van a lanzar próximamente y que todavía no puedo decir. Pero vamos, faltan tres, cuatro semanas y lo podréis escuchar. Por supuesto que las marcas están.

Ahora sí, la innovación no está sólo en la narrativa o en la forma en la que tú hagas determinados contenidos. No nos equivoquemos. Porque la innovación está también en la forma en la que tú integras a esa marca o a este cliente en tu contenido. Si estamos hablando de una cuña o de un patrocinio puro, puede existir, y está muy bien. Pero nosotros vamos un paso más allá. Lo hemos hecho hace poquito con “En la cabeza de Carlos Soria“, con la Expedición Correos, y lo vamos a hacer dentro de unas semanas con otra marca que conoceréis. Se trata de integrar completamente al cliente en el contenido. Un contenido que sea igual de atractivo para el oyente que como si no estuviera. De una forma la menos invasiva posible.

Pero sí añadiendo ese valor que yo creo que es un extra que puede añadir el podcast por su propia naturaleza. Por esa flexibilidad, por esa hiperespecialización. Que ahora mismo yo creo que ningún otro formato de la comunicación tiene. Y ahí también está mucho el entusiasmo con el que contamos las cosas. Y conseguir a las marcas, de convencerles y contagiar ese entusiasmo. Yo soy de naturaleza optimista, en este caso y en todos. Pero en este muy especialmente. Y nuestra experiencia en este año es absolutamente satisfactoria, enriquecedora, y de gran progresión.

Entiendo, por tanto, que toda esta gente que dice que es muy difícil, o casi imposible, o que no se puede comercializar o rentabilizar un podcast hoy en día en España… Evidentemente necesitas unos números importantes, eso es indiscutible. ¿Pero a lo mejor habría que hacer un poco más de autocrítica, no mirarnos sólo el ombligo para lo bueno? ¿Y pensar que cuando una cosa no funciona a la primera a lo mejor habría que intentar hacerla de otra manera?

Sí. Bueno, yo creo que eso hay que hacerlo siempre en todas las facetas de la vida. No sólo en esto. Pero en esa también. Nosotros en un año, hay muchas cosas buenas, pero también nos hemos equivocado en cosas. Hemos aprendido. Cosas que pensábamos que iban a funcionar no han funcionado. Otras que pensábamos que no iban a funcionar para nada han funcionado. Aquí estamos en un camino de total aprendizaje. Y, en ese sentido, van a haber experiencias mejores, experiencias peores.

Pero sí que es verdad que justo en este momento creemos que hemos encontrado esa senda para conseguir ese modelo de negocio. Que es al final lo que existe. Y convencer a determinadas marcas. Y creo mucho en la retroalimentación. Es decir: Cuando tú ves unos determinados productos acompañados de una marca que funcionan, pues probablemente eso servirá también a otros clientes para que vean que esos productos que acompaña una marca funcionan. Y se animen. Se trata de retroalimentar de alguna forma el formato.

Claro que no todo el mundo puede monetizar sus podcasts, en este caso. Que es como el gran objetivo ahora de todo el mundo, monetizar. Pero esto es casi como una selección natural. Sobrevivirán los más escuchados y los que mejor estén funcionan. Los que más demanda tengan. O los que sepan encontrar a ese cliente que coincide perfectamente con su target, y convencerles de que eso sea así. Nosotros estamos en eso.

Llevas un año, por lo menos, nadando profesionalmente a contracorriente. ¿Cómo se vive esto?

De verdad que no lo vivo a contracorriente. Siempre creo que cuando hay un terreno, podemos llamar, que está “yermo”, que todavía no está totalmente poblado, yo no me siento sola. Hablo por mí, y hablo por todos los que formamos Podium Podcast. En primer lugar porque no es verdad. Porque hay muchísima gente que está haciendo podcasts muy interesantes. Y en segundo lugar porque me parece que es una oportunidad y es un reto bonito. Muy pocas veces uno puede ser un agente importante dentro de una transformación, en este caso digital, de un medio tan apasionante como es el audio- Como es la radio. El poder aportar, en mi caso personal el granito de arena, y en el caso de Podium un granito un poco más grande, nuestra experiencia, yo creo que es apasionante. En ningún caso creo que sea a contracorriente.

Creo que hay cosas preciosas que hemos hecho. La mayor parte de los oyentes y gente que nunca había escuchado podcasts, y que ha empezado a escuchar podcasts con Podium…. No lo digo como algo, para que se nadie se enfade, pero es la verdad. Creo que hay mucha gente que no escuchaba, y lo ha escuchado. Y es más, te diré, y lo digo muchas veces, aunque sé que has tenido otros invitados que no estaban de acuerdo. Pero yo sí que creo que hay mucha gente que a lo mejor ha empezado escuchando algo de Podium y ha empezado a saber qué es eso del podcast, luego se han interesado por otros proyectos.

Eso es un hecho. Vosotros, evidentemente, estando encuadrados dentro del Grupo PRISA tenéis una capacidad de alcance que los podcasters independientes no tienen. Que otros grupos no tienen. Y en el momento en que alguien buceé por vuestros podcasts mediante iVoox o iTunes, alguno que no es de Podium le va a salir por el camino.

Sí, yo siempre he pensado que es algo positivo para todos los que hacemos podcasts o hemos hecho podcasts alguna vez. Y eso yo lo veo así. Si a contracorriente es que a determinados sectores no estén muy cómodos con nuestra presencia, eso no pasa nada.

¡No! A contracorriente. Sobre todo me refería a apostar por la calidad del sonido. Apostar por la calidad de los contenidos, apostar por una cosa que se llama podcast que mucha gente no conoce. Apostar por un modelo de comunicación que a lo mejor la gente que tiene el dinero para invertir en ello tampoco conoce y tienes que generar esa confianza… A eso me refería con “a contracorriente”.

A lo mejor si es en ese sentido, sí. Pero ya te digo que yo no lo veo como algo negativo. Yo, por lo menos, mientras esté al frente de Podium, y sé que los que llevan desde el comienzo no saben, o no van a querer, hacer este proyecto de otra manera que no sea a través de la calidad y de aportar cosas distintas. De verdad, que no lo veo como un desafío ni como algo negativo. Lo veo como algo muy bonito en el que podemos aportar muchas cosas. A mí siempre me gusta que decir que el podcast entretiene, sí, claro que entretiene.

Pero yo creo que tiene, además, una cierta capacidad de trascendencia que todavía no somos conscientes. Y de la misma forma que tú puedes salir de una sala de cine, o de acabar de ver una peli, tocado y que algo se te mueva por dentro al acabar de leer una novela, yo creo que hay determinados podcasts, en Podium por supuesto, y creo que en otros también, que te suceda exactamente igual. Y ahí estamos. En esa forma, que no es otra cosa que contar historias.

Durante el último año, ¿a cuánta gente, a cuántos amigos, a cuántos familiares, a cuántos conocidos, les has tenido que explicar en qué trabajas?

Ellos, como yo ya venía de mi anterior experiencia de El Extrarradio, esa parte ya la había hecho un poco. Pero sí que es verdad que a mucha gente de mi entorno no tanto, porque es un entorno más bien familiarizado con los medios de comunicación. Pero yo siempre lo digo: Yo siempre empecé a amar a radio por mi abuela. Que la pone nada más levantarse y se lleva un transistor pequeñito a la cama. Este verano, cuando se fue a la residencia de la tercera edad, le puse en un MP3 los ocho episodios de la primera temporada de “El Gran Apagón”. Y se quedó maravillada y fascinada, y se lo puso a muchas de sus amigas. Y les entró el medio de “qué pasa si se nos va la luz y estamos aquí todas solas, ¿qué va a pasar?”.

Es verdad que en ese momento entendí, y lo digo muchas veces, que tampoco ha cambiado nada especialmente desde aquella “Guerra de los Mundos” de H.G.Wells donde todos pensaban que los alienígenas iban a llegar, hasta este verano que mi abuela y sus amigas pensaban que la luz se iba a ir y se iban a quedar ahí en una residencia de la tercera edad. Y yo creo que si nada ha cambiado es porque realmente la fuerza de las buenas historias son las que nos siguen atrayendo y nos siguen convenciendo. Izaskun Pérez, nuestra responsable de redes sociales, su abuela, creo que además sale en el post. Ese también es otro reto. Por un lado rejuvenecer la audiencia. Pero por otro lado, toda esa gente que lleva toda la vida escuchando la radio. Yo estoy convencida que algunas de las cosas que hacemos les gustará.

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